El Obscuro Camino de Sempra Hacia El Dominio en México - Voice of San Diego

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El Obscuro Camino de Sempra Hacia El Dominio en México

Sempra Energy, con sede en San Diego, es una de las mayores compañías energéticas privadas en México. Pero durante años sus grandes inversiones han estado plagadas de acusaciones de corrupción.

Esta es la segunda de una serie de tres partes. Para empezar, haga clic aquí.

La carrera había empezado y Sempra Energy iba perdiendo.

En la década del 2000, los Estados Unidos y México tenían un apetito voraz por el gas natural, un grupo de grandes empresas de energía compitió para construir la primera planta de gas natural licuado en la costa oeste de América del Norte en Baja California, México.

Para el año 2003, Sempra, una empresa considerada como una de las Fortune 500, con sede en San Diego, compitió contra Marathon Oil para conseguir el contrato. Marathon fue la primera en obtener un permiso clave del gobierno mexicano para su proyecto, una planta en las afueras de Tijuana. Sempra por su lado, pronto consiguió sus propios permisos para una planta costera a unos 15 kilómetros al norte de la ciudad portuaria de Ensenada. Miles de millones de dólares en ganancias pendían de un hilo.

Luego, llegó el desastre para Marathon. A principios del 2004, el entonces gobernador de Baja California, Eugenio Elorduy Walther decidió expropiar a los terrenos de Marathon, diciendo que el gobierno necesitaba esa propiedad para proporcionar vivienda a familias de bajos ingresos. Al día siguiente, Marathon anunció que su proyecto había muerto.

Con la decisión de Elorduy, Sempra obtuvo la delantera. Hoy en día, su enorme proyecto de mil millones de dólares sigue siendo la única planta de gas natural licuado en la costa oeste.

En el momento en que la propuesta de Marthon fue aplastada, pocas personas sabían que Sempra una vez tuvo una conexión con el hombre que había expropiado los terrenos. Años antes de que él se convirtiera en gobernador, Elorduy tenía una relación financiera con los socios comerciales de Sempra en otro proyecto mexicano, una tubería de gas natural en Mexicali, según muestran documentos y entrevistas con funcionarios clave de corporativos mexicanos. La profundidad de la relación de Elorduy con Sempra sigue siendo poco clara.

El FBI ha investigado las actividades de Sempra en México. Pero a pesar de encontrar una amplia evidencia de que ejecutivos de Sempra podrían haber violado la ley, al final de la investigación, las autoridades federales no hicieron acusación alguna contra la empresa.

En su lugar, reprimieron a uno de los mayores enemigos de Sempra: el magnate mexicano José Susumo Azano Matsura.

Azano ha luchado contra la compañía durante años en ambos lados de la frontera. En febrero pasado, después de una larga investigación del FBI, los fiscales acusaron a Azano de violar las leyes de financiamiento de campañas federales hacer donaciones, presuntamente de manera ilegal, a políticos de San Diego. Azano afirma que Sempra ha fabricado los cargos para distraer a las autoridades de la propia corrupción de la empresa. Más allá de una dudosa relación con el gobernador de Baja California, las acusaciones contra Sempra incluyen un soborno por $7 millones de dólares a políticos mexicanos y un negocio fraudulento de terrenos que involucra a una mujer muerta.

Funcionarios de Sempra dicen que la única razón para que alguien siga hablando de las acusaciones, es Azano.

“Son afirmaciones sin fundamento,” dijo el portavoz de Sempra, J.C. Thomas. “De hecho, Sempra ha estado librando (contra) una campaña financiada por alguien que está haciendo mal uso de los poderes judiciales y ejecutivos mexicanos, para extorsionar fondos de Sempra.”

Pero hay otra razón para que esas acusaciones contra la compañía persistan: Hay demasiadas preguntas sin respuesta acerca de las acciones de Sempra en México.

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La decisión de Elorduy para expropiar a los terrenos de Marathon salió de nada.

“Fue totalmente inesperado,” dijo Diane Lindquist, quien cubrió la disputa de las compañías de gas natural para el San Diego Union-Tribune. “Tuvimos un gran titular en el periódico.”

La especulación comenzó de inmediato.

“Mucha gente se pregunto acerca de la cercanía entre Elorduy y Sempra,” dijo Lindquist.

Los inversionistas en el proyecto de Marathon se encontraban entre los que se preguntan cuál era esa relación. Los inversionistas contrataron a Interfor, una firma de seguridad internacional, para hacer una investigación secreta sobre Sempra en México. La investigación estuvo centrada en Elorduy.

Una fuente confidencial descrita en el informe como alguien que veía el gobernador y a su familia todos los días, dijo a Interfor que había oído a Elorduy hablar de depósitos bancarios en las Islas Caimán y que el gobernador hizo  llamadas telefónicas a las 3 de la mañana a Suiza para discutir sobre cuentas bancarias allá. La fuente también fue testigo de que la esposa de Elorduy planchaba billetes viejos de $100 de dólares para eliminar el olor a moho de ellos. Más allá de estos detalles escandalosos y de origen anónimo – Elorduy los ha negado – Interfor también ha relacionado la decisión de Elorduy para confiscar los terrenos de Marathon a sobornos de Sempra.

Durante la década anterior, Sempra se había asociado con una empresa mexicana llamada Próxima Gas para construir un gasoducto de gas natural en Mexicali y proyectos similares en otras comunidades fronterizas. Elorduy era  inversionista de una empresa mexicana que en algún momento fue propietaria de Próxima Gas, según consta en el documento del préstamo bancario y por declaraciones del presidente de la junta directiva de Próxima Gas. Pero el grado de implicación de Elorduy en la empresa y sus vínculos financieros con Sempra siguen sin ser claros. (Hemos explorado la relación entre Sempra y Elorduy lo más que pudimos).

A principios del 2003, un año antes de que Elorduy expropió los terrenos de Marathon,  Sempra compró una participación de Próxima Gas en el gasoducto de Mexicali y en otros proyectos por un total  de $32 millones de dólares. Interfor se concentró en esta transacción.

“Dos informes de fuentes confidenciales reportan que la venta de acciones de Próxima Gas fue el vehículo que se utilizo para tener fondos disponibles para pagar al gobernador su ‘ayuda y apoyo,'” dijo el informe de la firma.

Funcionarios de Sempra niegan haber sobornado a Elorduy y el ex gobernador también lo niega. Elorduy y Sempra también niegan que alguna vez hayan sido socios de negocios.

Si hubiera pruebas de que Sempra lo había sobornado para acabar con Marathon, dijo Elorduy, tanto Marathon como las autoridades mexicanas, hubieran ido tras él.

“Es una mentira,” dijo Elorduy. “Como decimos en México, si tuvieran los pelos de la burra en la mano, habrían presentado una demanda.”

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La conexión Elorduy es una señal de alerta sobre los tratos de Sempra en torno a su planta de gas natural licuado de México. Pero difícilmente no es la única.

Sempra necesitaba a la cercana ciudad de Ensenada para colocar su planta. Eso obligó a la empresa a llevar a los tribunales a otro político mexicano: el alcalde de Ensenada, Jorge Catalán Sosa.

Después de una serie de reuniones que los funcionarios de la empresa mantuvieron con Catalán a partir del 2002, la demanda se hizo evidente: El alcalde quería que Sempra pagara distintos proyectos cívicos en Ensenada y quería un papel en la decisión de cómo y en que se destinaria el dinero, según un memorando interno del 2005 de un ejecutivo de Sempra obtenido por Voice of San Diego.

Sempra aceptó el trato para la creación de un fondo de caridad por $7 millones  de dólares para Ensenada. Pero en un memorándum interno, el ejecutivo de Sempra dijo que había una condición: La mayor parte del dinero llegaría sólo si los permisos de la compañía no enfrentaban retrasos.

Todo esto parecía un libro de texto quid-pro-quo, y los agentes del FBI que luego investigaron a Sempra, inicialmente pensaron que el fondo de caridad constituía un soborno a políticos de  Ensenada. Thomas, el portavoz de Sempra, dijo que el fondo de caridad cumplía con  las  leyes y destaco que Sempra no fue acusada de nada.

El fondo de caridad trajo beneficios tanto a Sempra como a Ensenada. La ciudad permitió a Sempra construir su planta y funcionarios de Ensenada después compraron 26 patrullas para la policía, un hatchback Dodge y otros bienes con donaciones de la compañía.

A un ranchero mexicano llamado Ramón Eugenio Sánchez Ritchie no le fue tan bien. Sempra lo expulsó de los terrenos que afirmaba poseer. Entonces Sánchez Ritchie encontró un poderoso aliado: Azano.

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A principios de 2006, Sempra estaba tratando de obtener terrenos cerca de la planta de gas natural licuado, a pesar de que ya había comenzado la construcción de este proyecto.

Sánchez Ritchie estaba viviendo en la propiedad y creía que la poseía. Pero Sempra llegó a un acuerdo con otras tres personas que dijeron que tenían el título de los mismos terrenos. Uno de ellos declaró tener poder notarial como co-propietario junto a Elodia Gómez Castañón. Esto fue un problema.

Gómez estaba muerta. Y al igual que en los Estados Unidos, el poder notarial en México expira cuando alguien muere. Thomas dijo que los funcionarios de Sempra no sabían que Gómez estaba muerta cuando compraron la propiedad. Y, además, Thomas dijo que la venta aun así era legítima.

“Los herederos de Elodia Gómez ratificaron la venta de su parte,” dijo Thomas. (Thomas no respondió a una solicitud de presentar documentos que apoyaran está afirmación.)

Sánchez Ritchie sostiene que el hecho de que Sempra haya comprado un terreno a una mujer muerta, es sólo un ejemplo de cómo las compras de la compañía eran fraudulentas.

A finales de 2006, Sempra usó el título adquirido de Gómez y los otros dos para ganar una orden judicial para echar a Sánchez Ritchie de sus terrenos. La empresa derrumbo la casa de Sánchez Ritchie.

Aquí es donde entra en escena Azano. Azano y Sánchez Ritchie habían hecho negocios juntos antes y Azano dijo que estaba preocupado por la difícil situación del ranchero. En 2008, los dos firmaron un contrato: Azano financiaría la batalla legal de Sánchez Ritchie contra Sempra a cambio de una parte importante de las ganancias.

Ese pacto, y la prolongada lucha que seguiría, colocaron a  Azano y a Sempra uno contra el otro por primera vez. Todo lo que vino después – una incursión armada de la policía a la planta de Sempra, numerosas investigaciones del FBI y la intervención de las embajadas de Estados Unidos y México – se deriva de esta disputa sobre esta propiedad en la costa de Baja California.

En esa pelea, Azano obtuvo los primeros éxitos.

En el 2010, los tribunales mexicanos permitieron a Sánchez Ritchie que regresara a sus terrenos, aunque Sempra ha argumentado con éxito hasta el momento, que puede seguir operando la planta. En estos días, Sánchez Ritchie ha tomado claro control sobre la propiedad, a pesar de que se encuentra dentro de las puertas de la planta de Sempra. Piedras, objetos grandes, con forma de ancla-bloquean la ruta de acceso a los terrenos. Una pequeña choza rodeada de basura se encuentra al frente del trayecto. Alguien ha pintado un letrero en la parte superior de la choza en la que se lee en español: “Propiedad privada, no pase.”

A sign on land claimed by a Mexican rancher and Sempra Energy next to the company's natural gas plant outside Ensenada, Mexico. // Photo by Sam Hodgson
Un letrero en el terreno asegurado por un ranchero mexicano y Sempra Energy, enseguida de la planta de gas natural de la compania cerca de Ensenada, Mexico. // Foto por Sam Hodgson

Para Sempra, el período más frenético de esta lucha ocurrió en el inicio de 2011.

Apenas una semana después de que agentes armados de la policía de Ensenada intentaron cerrar la planta de la empresa, los agentes del FBI, la Comisión de Seguridad e Intercambio y el Departamento de Justicia llamaron a los  abogados de Sempra a una reunión. Tenían algunas preguntas sobre los $7 millones de dólares que Sempra había donado a la ciudad de Ensenada.

Sempra logro que sus abogados usaran su tiempo con el FBI para poner a los agentes en contra de Azano.

Haga clic aquí para leer más sobre la relación de Sempra con Elorduy. Haga clic aquí para continuar al con la parte Final III: La caída de José Susumo Azano Matsura.

Un miembro de Voice of San Diego junta directiva se desempeña como vicepresidente de SDG&E y SoCalGas, dos filiales de Sempra. Vicente Calderón de Tijuanapress.com contribuyo en esta historia. Ari Bloomekatz, Matthew Hose, Michelle Monroy y Gwyneth Shoecraft también contribuyeron para la realización de esta historia.

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